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07 diciembre 2016

Libros para regalar estas Navidades (2016-2017)

Una selección de 16 (buenos) libros para regalar en 2016 (o 2017)
(Clica en los títulos para saber más sobre cada uno).

  • Tan poca vida, de Hanya Yanagihara. Novela épica sobre algo tan íntimo como las emociones de cuatro hombres a lo largo de las décadas. Dura, intensa, conmovedora. Nadie sale indemne de su lectura, pero ¡cómo libera esa catarsis!
  • Tú no eres como otras madres, de Angelika Schrobsdorff. La vida de una mujer que, en los felices años veinte, eligió ser fiel a sí misma ante todo y huir de las convenciones. Narrada de forma excepcional por su propia hija.
  • Las sillitas rojas, de Edna O'Brien. Una novela que enlaza el viejo costumbrismo irlandés con la multiculturalidad contemporánea a través de la historia de una mujer infelizmente casada que aprende a superarse a sí misma.
  • Basada en hechos reales, de Delphine de Vigan. El bloqueo de una escritora, una amistad tóxica, la invasión de la intimidad. Una novela deliciosamente ambigua, perversa, adictiva. Sí, la ¿autoficción? puede ser apasionante.

  • A contraluz, de Rachel Cusk. Una mujer (y madre, y escritora) después de la ruptura. Forma y contenido se funden para mostrar las dificultades de su nuevo rol, su deseo de evaporarse, su necesidad de comenzar de cero. Estilo brillante.
  • Mujeres excelentes, de Barbara Pym. El encantador humor inglés. Nos habla una solterona parroquiana para quien la vida da un giro ante la posibilidad de que el amor entre en su vida. Y nos lo cuenta con mucho ingenio.
  • Las chicas, de Emma Cline. Una novela sobre la iniciación a la vida adulta en el contexto de una secta. Las relaciones entre chicas, la amistad y la tensión. El descubrimiento (oscuro) del sexo. La atracción por lo prohibido. Y el miedo.
  • Los pescadores, de Chigozie Obioma. Un libro mítico que es a la vez una historia de aprendizaje de cuatro hermanos y un retrato alegórico de la realidad social de Nigeria. Feroz, salvaje, animal y, pese a todo, esperanzador.
  • Piel de lobo, de Lara Moreno. Dos hermanas treintañeras hacen frente a sus tormentos, los de ayer y los de hoy. Tienen la piel curtida, pero todavía hay una puerta abierta al cariño. Una voz hipnótica que no podrás dejar de leer.
  • De noche, bajo el puente de piedra, de Leo Perutz. Historias maravillosas (la cábala, la astrología, el espiritismo) en la ciudad de Praga de los siglos XVI-XVII. Volverás a sentirte como un niño al leer cuentos de hadas.
  • Vivir, de Anise Postel-Vinay (con Laure Adler). Las memorias de una resistente francesa que sobrevivió al campo de concentración. Mucho, muchísimo horror, pero también el hermoso valor de la solidaridad femenina.
  • Cuentos de hadas, de Angela Carter. No, las mujeres de los cuentos de hadas no son solo las princesas en apuros de las películas (antiguas) de Disney. Esta antología reivindica la extraordinaria riqueza de los personajes femeninos.

  • Últimos testigos, de Svetlana Alexiévich. Recuerdos de niños que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial. Infancias destruidas, padres ausentes, el hambre atroz. Un libro que engrandece nuestra mirada sobre la historia y la vida.
  • Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin. La polifacética vida de su autora (madre, esposa, hija, maestra, enfermera, limpiadora, escritora, alcohólica) convertida en material literario de primera calidad. Una voz vigorosa y con chispa.
  • La mirada de los Mahuad, de Berta Vias Mahou. La memoria, siempre imprecisa, borrosa, hilvana recuerdos de infancia y juventud de la protagonista, de sus padres, de un amor... Un libro poético y bello, como una ensoñación.
  • Ciudad en llamas, de Garth Risk Hallberg. Novela coral de gran alcance que muestra lo mejor y lo peor de los convulsos años setenta en Nueva York, entre la crisis económica y el movimiento punk. Explosiva en más de un sentido.
 Si quieres más recomendaciones:

16 octubre 2016

De noche, bajo el puente de piedra - Leo Perutz



Edición: Libros del Asteroide, 2016 (trad. Cristina García Ohlrich)
Páginas: 288
ISBN: 9788416213863
Precio: 18,95 € (e-book: 10,99 €)

Hay libros que producen un efecto de ensoñación, de encantamiento, como esas historias que se mueven entre la realidad y la ilusión para recordarnos que, quizá, los acontecimientos del pasado no ocurrieron tal y como nos han contado, que todo —los personajes, los lugares, los hechos— está teñido de una dimensión mágica inherente a su existencia. Leo Perutz (Praga, 1882-Bad Ischl, 1957), escritor y matemático de origen sefardita que escribió en alemán y gozó de un gran éxito en los años veinte, provoca una sensación semejante en De noche, bajo el puente de piedra (1953), considerada su obra maestra, en la que evoca su ciudad natal a finales del siglo XVI y principios del XVII, en tiempos del Sacro Imperio Romano Germánico. En el libro, que se desarrolla principalmente entre la corte y el antiguo barrio judío, aparecen figuras como el emperador Rodolfo II, el próspero judío Mordejai Meisl o el gran rabino Loew, aunque el autor se acerca a ellos con un enfoque más propio de la fabulación que de la reconstrucción histórica pura. Libros del Asteroide recupera la traducción de Cristina García Ohlrich que ya había sido editada por El Aleph en 1991.
La obra tiene una estructura singular: a priori, se compone de quince relatos independientes, presentados sin un orden cronológico; con todo, en la práctica están todos interrelacionados. Muestran distintos episodios de una misma historia —el amor entre el emperador Rodolfo II y la bella Esther, esposa de Mordejai Meisl, que puede considerarse la trama principal— y, además, en conjunto conforman un retrato maravilloso (en todos los sentidos) de Praga, un mundo ya extinto que, en contraste con el pensamiento racional del siglo en el que Leo Perutz lo escribió, se revela ante los ojos del lector como una especie de cuento de hadas, o como Las mil y una noches germánicas. La forma de enlazar los relatos bebe asimismo de la tradición oral: un tal Jakob Meisl, un joven estudiante de Medicina descendiente del rico judío, se encarga de transmitírselos a un discípulo muchos años después, cuando la ciudad que conocen apenas se parece a aquella Praga hechizante. Jakob los explica porque «los profesores de historia que enseñan en los colegios y los señores que escriben los libros de historia para ellos no saben ni entienden nada» (p. 38). La verdad, para él, está en lo que escapa a la razón. Y es, desde luego, más fascinante que una lección académica.
El primer relato, «Peste en el barrio judío», insinúa el romance ilegítimo entre la bella Esther y el emperador, del que se volverá a hablar en textos como «De noche, bajo el puente de piedra», «El pintor Brabanzio» o «El ángel Asael», en los que se narra de manera más explícita la peculiar naturaleza de su aventura. No obstante, en un buen cuento de aires tradicionales no pueden faltar, además del amor, las rivalidades y la sed de poder, que no se desarrollan aquí con un combate al uso, sino como una tensión en la que el ingenio y las trampas juegan un papel importante, como en el frío enfrentamiento entre Mordejai Meisl y Rodolfo II («La vela consumida») o en otros adversarios del monarca («Enrique, el del infierno»). Ellos, por cierto, no son los únicos personajes que existieron históricamente: sin ir más lejos, en «La estrella de Wallenstein», el más extenso y uno de los más hermosos, el protagonista, un joven militar que todavía no ha cosechado los éxitos que lo conducirían a la fama, hace una consulta al matemático y astrónomo Johannes Kepler, que le asesora sobre la posición de los astros una noche en la que tiene encomendada una misión.
En la mayoría de historias, el affaire del emperador solo se perfila como tema de fondo, mientras que la trama gira alrededor de protagonistas menos «ilustres», gente sencilla que se gana la vida con trabajos humildes. En muchos casos, se trata de personajes judíos, o bien de acontecimientos que se sitúan en su barrio, que adquiere simbolismo como espacio donde se funden el mundo terrenal y el espiritual. Siguiendo las creencias de la cábala, en el barrio judío es posible el esoterismo, como en los relatos protagonizados por una pareja de cómicos, «Peste en el barrio judío» y «La jarra de aguardiente», en los que el cementerio tiene un papel providencial. Las peripecias a menudo desencadenan una moraleja crítica con los abusos que los poderosos han cometido contra los judíos (quizá el ejemplo más evidente es «La zarabanda», en el que también interviene el rabino Loew). Hay personajes pillos, como el muchacho de «El tálero robado», y otros consumidos por su patetismo, como el hombre de «El coloquio de los perros». En general, el tono es simpático y mordaz, bien lejos de la grandilocuencia, y suele sorprender en la últimas páginas con un giro argumental que cierra el conflicto a la perfección (como en el divertido «La mesa del emperador»).
Leo Perutz
«En la corte de Praga [...] lo extraordinario es cotidiano y a nadie sorprende» (p. 78), reza. Y así es De noche, bajo el puente de piedra, una novela hecha de pequeñas historias en las que lo maravilloso encaja con naturalidad, como en una leyenda. Leo Perutz da vida a una sociedad cuya concepción de la realidad no era ajena a disciplinas como la alquimia, la astrología o el misticismo, y se ayuda de los recursos de los cuentos medievales (como la magia, los sueños y los equívocos) para materializarlas en los relatos, para mezclar historia y prodigio con una gracia encomiable. Reinventa la vieja corte de Praga y el barrio judío hasta convertirlos casi en un mito. Ya no se escriben libros como De noche, bajo el puente de piedra, libros que dominan el arte de contar historias con el sabor de una fábula, libros que embelesan al lector con una literatura que le sugiere una fascinación similar a la de los cuentos que leyó en su infancia. Por todo esto y más, he aquí una gran lectura.

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