Mostrando entradas con la etiqueta Angelika Schrobsdorff. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Angelika Schrobsdorff. Mostrar todas las entradas

02 abril 2018

Hombres - Angelika Schrobsdorff


Edición: Periférica y Errata naturae, 2018 (trad. Joaquín de Aguilera)
Páginas: 576
ISBN: 9788416544646
Precio: 24,50 €

Tú no eres como otras mujeres… o sí
La escritora alemana Angelika Schrobsdorff (1927-2016) supo convertir su propia vida y la de sus allegados en un material literario de primera categoría. Lo demuestra en Tú no eres como otras madres (1992), su novela más importante, redescubierta con un gran éxito hace dos años, que narra la existencia intensa y turbulenta de su progenitora y es a la vez una crónica apasionante del Berlín de la primera mitad del siglo XX. En su debut, Hombres (1961), recuperada por el mismo tándem editorial, la protagonista es ella misma, Angelika, rebautizada como Eveline Clausen, si bien incorpora experiencias de otras mujeres. Este libro tiene una concepción magistral: la educación sentimental de una chica siguiendo el hilo de los hombres que formaron parte de su vida, capítulo a capítulo, desde el amor platónico de la pubertad hasta las personas que le dejaron una huella profunda. Cuando se publicó provocó un escándalo, y no es para menos: habla con una transparencia inusual de los deseos, los caprichos y las crueldades de una joven, de una forma que puede considerarse «políticamente incorrecta».
Al principio, su estructura de un hombre por capítulo parece una compilación de relatos independientes; no obstante, a medida que avanza y se aprecia la evolución de la protagonista, adquiere la entidad de una novela. Y qué novela: Eveline es un personaje extraordinario, con un recorrido vital dinámico (digna hija de la Else de Tú no eres como otras madres), y, al mismo tiempo, muy duro por las circunstancias históricas (el exilio, la posguerra) y familiares (la temprana muerte de su madre, entre otros sucesos). La obra comienza con una Eveline preadolescente que vive en Bulgaria junto a su madre; huyeron de Alemania por el origen judío de la progenitora. Las primeras aventuras de la muchacha se desarrollan allí, en esa tierra extranjera, entre las costumbres rústicas de la gente del campo y los encuentros con los soldados británicos y estadounidenses que vigilan la zona. Más adelante, Eveline vuelve a su país; lo descubre tan destrozado por la guerra que supone un fuerte impacto para ella.
He leído muchas novelas de iniciación o aprendizaje (es uno de mis géneros favoritos) con trasfondo autobiográfico en las que la protagonista es una joven más bien tranquila y estudiosa (como la Lenù de Elena Ferrante, la Kate de Edna O’Brien, la Olivia de Rosamond Lehmann, la Andrea de Carmen Laforet… y tantas otras), que a menudo se contrapone a una amiga que la complementa. Eveline, sin embargo, no es así. Ella es la chica seductora, descarada, frívola, egoísta, y a la vez insegura con aquello que le da miedo (las enfermedades, el dolor de los demás). Bajo ese barniz de superficialidad hay muchos matices, la propia Eveline se muestra crítica consigo misma. Se trata de un punto de vista de gran valor, estos perfiles femeninos rara vez se han narrado en primera persona, no con tanta naturalidad, sin esconder sus picardías, sin fingir lo que no son. No hay que ignorar tampoco cómo las condiciones sociopolíticas forjaron su persona: desde pequeña se acostumbró a huir, a desconfiar, a ocultarse. La frivolidad no deja de ser una capa protectora. Algunos lectores de Tú no eres como otras madres comentaron que la protagonista les había «caído mal». No soy partidaria de valorar un libro en esos términos, pero con Eveline les puede ocurrir lo mismo, ya que dista mucho de ser un personaje «amable». No obstante, la frescura de su voz atrapa, uno quiere seguir leyendo sus romances, empaparse de ella. Es maravillosa. Además, madura con la experiencia: los últimos capítulos resultan muy conmovedores.
Los personajes masculinos no desmerecen: un repertorio brillante de hombres distintos que dan lugar a relaciones distintas, desde el primer amor al marido buenazo, sin olvidar la figura del padre. Hay asimismo un hombre «tóxico», vago, manipulador, que la hiere especialmente. Todos están muy bien caracterizados. La novela se puede leer como un estudio del aprendizaje de una mujer en sus relaciones, de su crecimiento conforme madura y sus prioridades cambian. No elude la parte incómoda: el final del amor, las infidelidades, la ruptura. Lo aborda con suma franqueza, sin tabús ni dramas. Es una mujer racional, orgullosa y práctica, poco proclive a caer en la desesperación por la pérdida del amado; no se permite el lujo de ser la damisela en apuros. Estos aspectos se relacionan, sin duda, con su educación: una madre libre, con tres hijos de tres hombres distintos, en un hogar bohemio y sin prejuicios. En comparación con sus coetáneas criadas en ambientes más cerrados, Eveline crece independiente y tenaz.
La trayectoria de Eveline, hilada a partir de los hombres, nos adentra a su vez en una época, los años cuarenta y cincuenta; como en su otra novela, la historia individual sirve de pretexto para entrever la macrohistoria. En primer lugar, el exilio en Bulgaria, con un episodio espléndido sobre una boda tradicional en el pueblo de Bujovo (esta localidad también aparece en Tú no eres como otras madres: un romance adolescente que la marcó). Plasma la forma en que las muchachas trataban de salir adelante, su incertidumbre con respecto al futuro en una Europa en guerra, sus acercamientos a los oficiales en busca de una oportunidad. Eveline trabaja como mecanógrafa y entra en contacto con el ejército y las fiestas de los altos cargos. Más adelante, con el regreso a Alemania, vive los estragos de la posguerra. Pese a su apariencia despreocupada, se siente incómoda por llevar un buen nivel de vida cuando a su alrededor hay tanta gente pasando penurias; estos contrastes de su mirada resultan iluminadores. Frecuentará el mundillo del cine, en otros momentos pasará por dificultades… En este sentido, es un libro «atractivo» porque narra una existencia trepidante, mucho menos monótona que la de la mayoría (se nota que enriqueció a Eveline con vivencias de varias chicas).
Angelika Schrobsdorff
Angelika Schrobsdorff no escribe literatura «difícil»; tiene un estilo ameno, fresco, con una gran presencia del diálogo. No hace florituras, sino que busca la vida, y la vida, cuando está tan bien contada, no necesita adornos. En ocasiones la prosa sencilla puede tomarse por «ligera». En absoluto: el libro se engrandece capítulo tras capítulo, es uno de esos casos en los que la calidad no está reñida con ese pulso vital que nos mete en su historia, que nos embriaga como cuando éramos adolescentes y leíamos más con las entrañas que con el cerebro. Tiene esa verdad literaria que permanece en el lector. Es una suerte que existan novelas como esta, tan fácil de disfrutar, tan apasionante (perdón por abusar de palabras más emotivas que analíticas en esta reseña), porque puede interesar a muchos y muy diversos lectores. La autora ha sido generosa al escribir Hombres: ha desnudado a su protagonista, ha retratado a muchos personajes con una perspicacia psicológica al alcance de muy pocos y, en fin, nos ha brindado la radiografía de una era y una forma de estar en el mundo. Angelika Schrobsdorff no se termina en Tú no eres como otras madres: aquí hay otra muestra de su prodigiosa capacidad literaria. 
No me cansaré de recomendarla.

31 diciembre 2016

Mejores lecturas 2016

Mis 10 + 2 libros favoritos de 2016
(obras de narrativa publicadas por primera vez en castellano, con independencia del año de publicación original)

Podéis consultar la mayoría de las reseñas clicando en el enlace de cada título. Tengo la intención de reseñar los que faltan, pero no prometo hacerlo pronto (¡no doy más de mí!).
  1. Franziska Linkerhand (1974), de Brigitte Reimann. Errata naturae, 2016, trad. del alemán de Ibon Zubiaur. Una obra monumental e inacabada de la RDA, por una escritora que rompió con el realismo imperante. La novela, de estructura compleja, sigue las andanzas de una joven arquitecta divorciada, alter ego de la autora, e indaga en cuestiones como la relación entre el urbanismo de una ciudad y el bienestar de sus habitantes, la conciencia de clase y la pérdida de fe en el proyecto comunista. La publicación en castellano de este libro es un verdadero acontecimiento literario.
  2. Las sillitas rojas (2015), de Edna O'Brien. Errata naturae, 2016, trad. del inglés de Regina López Muñoz. La gran novelista irlandesa ha creado a una Emma Bovary contemporánea, y por lo tanto ha dado forma a un espléndido retrato de los conflictos sociales actuales de Occidente, como la inmigración, el racismo, los refugiados y los crímenes de guerra. La autora mezcla con soltura el ámbito doméstico y los problemas universales en una historia de búsqueda de identidad que se lee con fruición.
  3. Nada crece a la luz de la luna (1947), de Torborg Nedreaas. Errata naturae, 2016, trad. del noruego de Mariano González Campo. La descarnada confesión de una mujer, una mujer de campo que sufrió el rechazo de sus allegados por no comportarse según los valores de la moral cristiana. La grandeza del texto reside, por una parte, en la honestidad con la que habla de temas poco explorados en literatura, como el aborto, y, por otra parte, en la fuerza de su estilo, tan crudo como poético. Un hallazgo.
  4. El libro y la hermandad (1987), de Iris Murdoch. Impedimenta, 2016, trad. del inglés de Jon Bilbao. Bajo la estela de Shakespeare, la autora construye una novela que gira alrededor del reencuentro de unos amigos, colegas de Oxford, después de muchos años. Amor y enemistad, afecto y violencia, sexo y muerte; todo cabe en esta obra de hondo calado, escrita por una de las grandes novelistas del siglo XX. Es una excelente noticia que se haya traducido por fin al castellano.
  5. Tú no eres como otras madres (1992), de Angelika Schrobsdorff. Errata naturae y Periférica, 2016, trad. del alemán de Richard Gross. De vez en cuando el éxito de ventas va de la mano de la calidad literaria, y esta es una muestra de ello. La autora reconstruye la vida de su madre, una mujer alemana de origen judío que rechazó todas las convenciones, y con ello traza a su vez un espléndido retrato de la primera mitad del siglo XX en Alemania, desde los locos años veinte a la caída del Tercer Reich.
  6. Y eso fue lo que pasó (1947), de Natalia Ginzburg. Acantilado, 2016, trad. del italiano de Andrés Barba. Una mujer (y esposa, y madre) dispara a su marido. A continuación, hace una confesión íntima y desgarradora, que pone de manifiesto la vulnerabilidad de las mujeres de la época, un tema esencial de la obra de la autora. Sorprende que esta magnífica nouvelle haya tardado tanto en traducirse al castellano; no es Léxico familiar ni Todos nuestros ayeres, pero el talento de Natalia Ginzburg está ahí.
  7. Manual para mujeres de la limpieza (1977-1999), de Lucia Berlin. Alfaguara, 2016, trad. del inglés de Eugenia Vázquez Nacarino. El mejor atributo de esta escritora recién descubierta es su chispa o, en otras palabras, su capacidad para narrar con ingenio todo tipo de experiencias, en particular las trágicas, jugando con los giros del lenguaje y sin autocompasión. Tiene relatos excelentes, como el del (esperpéntico) centro para abortar o el ciclo sobre la enfermedad de su hermana.
  8. Tan poca vida (2015), de Hanya Yanagihara. Lumen, 2016, trad. del inglés de Aurora Echevarría. Una gran novela (americana) construida en torno a un antihéroe que echa por tierra cualquier mensaje (americano) de progreso o superación personal. Su mérito se encuentra en el hecho de profundizar en temas poco habituales, como la intimidad masculina o las relaciones afectivas sin etiquetas; y, además, arriesga en su por momentos excesiva exploración del dolor. Incómoda, sí, pero memorable.
  9. Basada en hechos reales (2015), de Delphine de Vigan. Anagrama, 2016, trad. del francés de Javier Albiñana. El bloqueo de una escritora después de su mayor éxito puede resultar trepidante, sobre todo cuando se plantea como un juego de espejos entre la protagonista y su nueva amiga, una «negra» literaria. La intromisión de esta mujer hasta hacerse con el control de su existencia convive en estas páginas con jugosas reflexiones sobre la literatura, la autoficción y lo que esperan los lectores.
  10. A contraluz (2014), de Rachel Cusk. Libros del Asteroide, 2016, trad. del inglés de Marta Alcaraz. Forma y contenido se funden a la perfección en esta novela, que también gira alrededor de una escritora que atraviesa una etapa personal complicada. Con una voz sutil, analítica y experimental, la autora expresa el malestar de la protagonista borrándola, en apariencia, de la novela, y dejando que los demás hablen. Su personalidad se entrevé por los contrastes con respecto a estos. Muy inteligente.
 Categoría especial: libros de otros géneros
  • Cuentos de hadas de Angela Carter (1990, 1992), de Angela Carter (ed.). Impedimenta, 2016, trad. del inglés de Consuelo Rubio Alcover. Una espléndida antología de cuentos de muchas y muy variadas tradiciones orales, que hace hincapié en la diversidad de los personajes femeninos. Estos cuentos, que tienen poco de infantil aunque hayan inspirado conocidas versiones dulcificadas, ponen de relieve que temas como la muerte, la crueldad o el sexo están muy presentes en su imaginario. Pero, por encima de todo, hacen disfrutar por su encanto.
  • Últimos testigos (2013), de Svetlana Alexiévich. Debate, 2016, trad. del ruso de Ioulia Dobrovolskaia y Zahara García González. Este trabajo de investigación recopila recuerdos de hombres y mujeres que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial siendo niños. Memorias empañadas por la orfandad, el hambre atroz, el miedo. La mirada infantil sobre la guerra tiene sus peculiaridades, como esa sensación de no saber, no entender, pero aprender, pese a todo, a golpes.
Todos los libros leídos
(se indican el año de publicación original y el de la edición en castellano) 

Ante la imposibilidad de leerlo todo (advierto ya que no he leído a tres pesos pesados de las listas de este año: Patria, de Fernando Aramburu; Brújula, de Mathias Énard; y Aquí estoy, de Jonathan Safran Foer), me parece justo que el lector conozca los libros sobre los que he hecho mi selección. No solo para saber qué títulos sitúo por debajo, sino para que se aprecie cómo soy yo como lectora, hacia dónde se dirigen mis afinidades literarias. Porque, sí, las listas tienen un componente subjetivo, y sería poco honesto obviarlo. Y sin más preámbulos, mi lista, mi larga lista de lecturas (mis disculpas por no mencionar a los traductores: esto es muy extenso y, de todas formas, están especificados en las correspondientes reseñas).

En negrita mis preferidos (de cualquier año).
  1. Tú, mío (1998), de Erri De Luca. Booket, 2013.
  2. Gran Cabaret (2014), de David Grossman. Lumen, 2015.
  3. Los Pissimboni (2015), de Sònia Hernández. Acantilado, 2015.
  4. Brooklyn (2009), de Colm Tóibín. Lumen, 2010.
  5. El sabor de tus heridas (2016), de Victoria Álvarez. Lumen, 2016.
  6. La vuelta del torno (1898), de Henry James. Libros del Asteroide, 2015.
  7. El bello verano (1949), de Cesare Pavese. Pre-Textos, 2006.
  8. Querido Miguel (1973), de Natalia Ginzburg. Acantilado, 2003.
  9. La niña de oro puro (2013), de Margaret Drabble. Sexto Piso, 2015.
  10. La palabra contraria (2015), de Erri De Luca. Seix Barral, 2015.
  11. Entre mujeres solas (1949), de Cesare Pavese. Lumen, 2008.
  12. Camino de sangre (1959), de Cesare Pavese y Bianca Garufi. Lumen, 2010.
  13. Un hombre sencillo (1925), de André Baillon. Errata naturae, 2016.
  14. La mujer helada (1981), de Annie Ernaux. Cabaret Voltaire, 2015.
  15. Sueños olvidados (2012), de Leonor de Recondo. Minúscula, 2015.
  16. Pietra viva (2013), de Leonor de Recondo. Minúscula, 2014.
  17. El amor molesto (1992), de Elena Ferrante. Lumen, 2011.
  18. Los días del abandono (2002), de Elena Ferrante. Lumen, 2011.
  19. La hija oscura (2006), de Elena Ferrante. Lumen, 2011.
  20. Departamento de especulaciones (2014), de Jenny Offill. Libros del Asteroide, 2016.
  21. El hermano del famoso Jack (1982), de Barbara Trapido. Libros del Asteroide, 2016.
  22. Tú no eres como otras madres (1992), de Angelika Schrobsdorff. Errata naturae y Periférica, 2016.
  23. Manifiesto incierto I (2012), de Frédéric Pajak. Errata naturae, 2016.
  24. Yo recibiria las peores noticias de tus lindos labios (2005), de Marçal Aquino. Maresia, 2015.
  25. La reina de las nieves (2014), de Michael Cunningham. Lumen, 2016.
  26. El testamento de María (2012), de Colm Tóibín. Lumen, 2014.
  27. La montaña festiva (2014), de Alisa Ganíeva. Turner, 2015.
  28. Las riquezas verdaderas (1940), de Jean Giono. Errata naturae, 2016.
  29. El aldeano de París (1926), de Louis Aragon. Errata naturae, 2016.*
  30. En manos de las furias (2015), de Lauren Groff. Lumen, 2016.
  31. La niña y su doble (2015), de Alejandro Parisi. Lumen, 2016.
  32. Oso (1976), de Marian Engel. Impedimenta, 2015.
  33. La librería (1978), de Penelope Fitzgerald. Impedimenta, 2010.
  34. Este es un libro sobre amor (2014), de Paula Gicovate. Maresia, 2016.
  35. Las palabras de la noche (1961), de Natalia Ginzburg. Pre-Textos, 2009.
  36. De tu tierra (1941), de Cesare Pavese. Pre-Textos, 2008.
  37. Un soplo de vida (1978), de Clarice Lispector. Siruela, 2015.
  38. Y eso fue lo que pasó (1947), de Natalia Ginzburg. Acantilado, 2016.
  39. Quizá (2012), de Luisa Geisler. Siruela, 2016.
  40. Cosas que brillan cuando están rotas (2016), de Nuria Labari. Círculo de Tiza, 2016.
  41. Los borrachos de mi vida (2009), de Nuria Labari. Lengua de Trapo, 2009.
  42. Un jardín en Brujas (1996), de Charles Bertin. Errata naturae, 2015.
  43. El mar no baña Nápoles (1953), de Anna Maria Ortese. Minúscula, 2008.
  44. El show de Gary (2015), de Nell Leyshon. Sexto Piso, 2016.
  45. Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado (1969), de Maya Angelou. Libros del Asteroide, 2016.*
  46. Un dios en ruinas (2015), de Kate Atkinson. Lumen, 2016.
  47. Nada crece a la luz de la luna (1947), de Torborg Nedreaas. Errata naturae, 2016.
  48. Una chica con pistola (2015), de Amy Stewart. Siruela, 2016.
  49. Ciudad en llamas (2015), de Garth Risk Hallberg. Literatura Random House, 2016.
  50. La luna y las hogueras (1950), de Cesare Pavese. Pre-Textos, 2008.
  51. Un amor que destruye ciudades (1947), de Eileen Chang. Libros del Asteroide, 2016.
  52. Todos nuestros ayeres (1952), de Natalia Ginzburg. Lumen, 2016.*
  53. Muerte de un hombre feliz (2014), de Giorgio Fontana. Libros del Asteroide, 2016.
  54. El crimen del soldado (2012), de Erri De Luca. Seix Barral, 2013.
  55. Un crucero de verano por las Antillas (1890), de Lafcadio Hearn. Errata naturae, 2016.
  56. Cuentos escogidos (1948-49), de Shirley Jackson. Minúscula, 2015.
  57. Partir, de Lucía Baskaran (2016). Expediciones Polares, 2016.
  58. Los hermanos (1963), de Brigitte Reimann. Bartleby, 2008.
  59. Nora Webster (2014), de Colm Tóibín. Lumen, 2016.
  60. Una vista del puerto (1947), de Elizabeth Taylor. Gatopardo, 2016.* 
  61. Tres caballos (1999), de Erri De Luca. Akal, 2002.
  62. Tan poca vida (2015), de Hanya Yanagihara. Lumen, 2016.
  63. Mujeres excelentes (1952), de Barbara Pym. Gatopardo, 2016.*
  64. Me llamo Lucy Barton (2015), de Elizabeth Strout. Duomo, 2016.
  65. Vivir (2015), de Anise Postel-Vinay. Errata naturae, 2016.
  66. Maria Zef (1936), de Paola Drigo. Periférica, 2016.
  67. El hombre que plantaba árboles (1953), de Jean Giono. Duomo, 2013.
  68. El libro y la hermandad (1987), de Iris Murdoch. Impedimenta, 2016.
  69. En el nombre de la madre (2006), de Erri De Luca. Siruela, 2007.
  70. Solterona, de Kate Bolick (2015), Malpaso, 2016.
  71. Los pescadores (2015), de Chigozie Obioma. Siruela, 2016.
  72. Sobre los huesos de los muertos (2009), de Olga Tokarczuk. Siruela, 2016.
  73. Las sillitas rojas (2015), de Edna O'Brien. Errata naturae, 2016.
  74. Las altas montañas de Portugal (2016), de Yann Martel. Malpaso, 2016.
  75. Cómeme (2006), de Agnès Desarthe. Baile del Sol, 2016.
  76. Mejillones para cenar (1990), de Birgit Vanderbeke. La Galera, 2009.
  77. Las chicas (2016), de Emma Cline. Anagrama, 2016.
  78. Asamblea ordinaria (2016), de Julio Fajardo Herrero. Libros del Asteroide, 2016.
  79. De noche, bajo el puente de piedra (1953), de Leo Perutz. Libros del Asteroide, 2016.*
  80. La mirada de los Mahuad (2016), de Berta Vias Mahou. Lumen, 2016.
  81. A contraluz (2014), de Rachel Cusk. Libros del Asteroide, 2016.
  82. Tu amor es infinito (2001), de Maria Peura. Sexto Piso, 2016.
  83. El camino estrecho al norte profundo (2013), de Richard Flanagan. Literatura Random House, 2016.
  84. Primer amor (1860), de Iván Turguénev. Nevsky Prospects, 2011.
  85. El claro del bosque (1992), de Marisa Madieri. Minúscula, 2002.
  86. Basada en hechos reales (2015), de Delphine de Vigan. Anagrama, 2016.
  87. Yo misma, supongo (2016), de Natalia Carrero. Rata, 2016.
  88. Últimos testigos (2013), de Svetlana Alexiévich. Debate, 2016.
  89. Piel de lobo (2016), de Lara Moreno. Lumen, 2016.
  90. Las fantasías electivas (2014), de Carlos Henrique Schroeder. Maresia, 2016.
  91. La noche de los niños (2015), de Toni Morrison. Lumen, 2016.
  92. Manual para mujeres de la limpieza (1977-1999), de Lucia Berlin. Alfaguara, 2016.
  93. El chal (1980, 1983), de Cynthia Ozick. Lumen, 2016.*
  94. El palco vacío (1995), de Paola Capriolo. Siruela, 1999.
  95. Diarios del Sáhara (1976), de Sanmao. Rata, 2016.
  96. Franziska Linkerhand (1974), de Brigitte Reimann. Errata naturae, 2016.
  97. Las chimeneas ya no echan humo (2016), de Paolo Zardi. Tropo, 2016.
  98. La mujer del médico (1976), de Brian Moore. Contraseña, 2012.
  99. Los huesos de Louella Brown y otros relatos (1947-1971), de Ann Petry. Palabrero, 2016.
  100. Cuentos de hadas de Angela Carter (1990, 1992), de Angela Carter (ed.). Impedimenta, 2016.
* Libros que, si bien se han editado en 2016, ya habían sido publicados antes en castellano, y por lo tanto no los he considerado a la hora de confeccionar mi lista de favoritos.
Una breve reflexión

2016 es el año que más he leído desde que empecé a llevar un control de mis lecturas. Como siempre, predominan las novelas en inglés (treinta y seis; sigue siendo el ámbito en el que me siento más cómoda). Aun así, sin duda este ha sido mi año italiano: he leído nada menos que veintitrés libros de autores de esta nacionalidad. Mi fascinación por Elena Ferrante me llevó a interesarme por los autores que influyeron en su obra, como Natalia Ginzburg o Cesare Pavese (Elsa Morante caerá en 2017) y, de ahí, a la literatura italiana en general, se le parezca o no (¡hasta me he puesto a estudiar italiano...!). Tengo el propósito de continuar esta tendencia, así que el próximo año espero volver a hacer algún que otro recorrido italiano. 

Tampoco es desdeñable, por otra parte, la presencia de autores francófonos, de los que he leído doce títulos; también confío en profundizar más en esta literatura pronto. En cuanto a la narrativa española, la representación es más escasa (nueve libros), y joven, con predominio de autores nacidos en los años setenta, y muchas primeras o segundas novelas. Diría que quiero mejorar esto en 2017, en particular, incorporar a más autores consagrados (me avergüenza pensar que cualquier día le darán el Nobel a Javier Marías o a Antonio Muñoz Molina, ¡y yo sin leerlos!) y de periodos anteriores, pero, con tanto propósito, ¡no sé si podré con todo!

Por último, me gustaría compartir una observación: casi la mitad de mis lecturas son de publicaciones recientes. En concreto, en la lista hay cuarenta y cuatro libros que se publicaron por primera vez después de 2010. Esto no es ni bueno ni malo (algunos están entre mis favoritos), pero no quiero ser una «lectora de novedades». En estos momentos me interesa leer a más autores fundamentales, sobre todo del siglo XX, y no ceñirme tanto al mercado actual. Me vendrá bien para enriquecer mi bagaje, aunque lo cierto es que lo hago simplemente porque me apetece. Es probable, pues, que a lo largo de 2017 disminuyan las reseñas de novedades. Me alegraría que aun así no dejarais de pasaros por aquí.

Y ahora, contadme vosotros: mejores lecturas, decepciones, propósitos... ¡Adelante!

07 diciembre 2016

Libros para regalar estas Navidades (2016-2017)

Una selección de 16 (buenos) libros para regalar en 2016 (o 2017)
(Clica en los títulos para saber más sobre cada uno).

  • Tan poca vida, de Hanya Yanagihara. Novela épica sobre algo tan íntimo como las emociones de cuatro hombres a lo largo de las décadas. Dura, intensa, conmovedora. Nadie sale indemne de su lectura, pero ¡cómo libera esa catarsis!
  • Tú no eres como otras madres, de Angelika Schrobsdorff. La vida de una mujer que, en los felices años veinte, eligió ser fiel a sí misma ante todo y huir de las convenciones. Narrada de forma excepcional por su propia hija.
  • Las sillitas rojas, de Edna O'Brien. Una novela que enlaza el viejo costumbrismo irlandés con la multiculturalidad contemporánea a través de la historia de una mujer infelizmente casada que aprende a superarse a sí misma.
  • Basada en hechos reales, de Delphine de Vigan. El bloqueo de una escritora, una amistad tóxica, la invasión de la intimidad. Una novela deliciosamente ambigua, perversa, adictiva. Sí, la ¿autoficción? puede ser apasionante.

  • A contraluz, de Rachel Cusk. Una mujer (y madre, y escritora) después de la ruptura. Forma y contenido se funden para mostrar las dificultades de su nuevo rol, su deseo de evaporarse, su necesidad de comenzar de cero. Estilo brillante.
  • Mujeres excelentes, de Barbara Pym. El encantador humor inglés. Nos habla una solterona parroquiana para quien la vida da un giro ante la posibilidad de que el amor entre en su vida. Y nos lo cuenta con mucho ingenio.
  • Las chicas, de Emma Cline. Una novela sobre la iniciación a la vida adulta en el contexto de una secta. Las relaciones entre chicas, la amistad y la tensión. El descubrimiento (oscuro) del sexo. La atracción por lo prohibido. Y el miedo.
  • Los pescadores, de Chigozie Obioma. Un libro mítico que es a la vez una historia de aprendizaje de cuatro hermanos y un retrato alegórico de la realidad social de Nigeria. Feroz, salvaje, animal y, pese a todo, esperanzador.
  • Piel de lobo, de Lara Moreno. Dos hermanas treintañeras hacen frente a sus tormentos, los de ayer y los de hoy. Tienen la piel curtida, pero todavía hay una puerta abierta al cariño. Una voz hipnótica que no podrás dejar de leer.
  • De noche, bajo el puente de piedra, de Leo Perutz. Historias maravillosas (la cábala, la astrología, el espiritismo) en la ciudad de Praga de los siglos XVI-XVII. Volverás a sentirte como un niño al leer cuentos de hadas.
  • Vivir, de Anise Postel-Vinay (con Laure Adler). Las memorias de una resistente francesa que sobrevivió al campo de concentración. Mucho, muchísimo horror, pero también el hermoso valor de la solidaridad femenina.
  • Cuentos de hadas, de Angela Carter. No, las mujeres de los cuentos de hadas no son solo las princesas en apuros de las películas (antiguas) de Disney. Esta antología reivindica la extraordinaria riqueza de los personajes femeninos.

  • Últimos testigos, de Svetlana Alexiévich. Recuerdos de niños que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial. Infancias destruidas, padres ausentes, el hambre atroz. Un libro que engrandece nuestra mirada sobre la historia y la vida.
  • Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin. La polifacética vida de su autora (madre, esposa, hija, maestra, enfermera, limpiadora, escritora, alcohólica) convertida en material literario de primera calidad. Una voz vigorosa y con chispa.
  • La mirada de los Mahuad, de Berta Vias Mahou. La memoria, siempre imprecisa, borrosa, hilvana recuerdos de infancia y juventud de la protagonista, de sus padres, de un amor... Un libro poético y bello, como una ensoñación.
  • Ciudad en llamas, de Garth Risk Hallberg. Novela coral de gran alcance que muestra lo mejor y lo peor de los convulsos años setenta en Nueva York, entre la crisis económica y el movimiento punk. Explosiva en más de un sentido.
 Si quieres más recomendaciones:

01 julio 2016

Lecturas para el verano (2016)

Ilustración de Soizick Meister.
Ya están aquí: mis recomendaciones literarias para este verano. Diez novelas, diez autores, diez formas diferentes de concebir el hecho literario. Porque, aunque esta época del año se asocie a lo ligero, a lo trivial, soy consciente de que muchos lectores reservan las vacaciones para leer esos libros largos o densos para los que quizá no encuentran el momento durante el resto del año. En esta lista encontrarás propuestas variadas y, creo, para todos los gustos. A mí, al menos, me parecieron muy buenas dentro de sus respectivos géneros.

  • Si te gustan las historias sobre la Segunda Guerra Mundial, y además quieres una novela fácil de leer y entretenida, tu libro es La niña y su doble, de Alejandro Parisi. Las aventuras de esta muchacha, que tuvo que adoptar otra identidad para sobrevivir, te conmoverán. Basada en hechos reales.
  • Si quieres dejarte seducir por un gran personaje, prueba con El show de Gary, de Nell Leyshon: las memorias (ficticias) de un ex delincuente experto en el arte de mentir. La autora es capaz de construir voces muy potentes y persuasivas, como ya demostró en Del color de la leche.
  • Si te apetece una novela histórica con trasfondo feminista, disfrutarás mucho con Una chica con pistola, de Amy Stewart, una historia muy amena que se inspira en la primera mujer que fue ayudante del sheriff. Además, está protagonizada por tres hermanas que recuerdan a las encantadoras Mujercitas.
  • Si buscas un libro que te enriquezca, que cambie tu forma de entender el mundo, que te conmueva y te inspire, no te pierdas las memorias de infancia de Maya Angelou, Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado, con lúcidas reflexiones sobre lo que significa ser una mujer negra en los Estados Unidos de los años treinta.
  • Si te atreves con un ladrillo de mil páginas, te lo pasarás en grande con Ciudad en llamas, el debut de Garth Risk Hallberg: una novela coral ambientada en Nueva York en los años sesenta y setenta, que muestra toda la diversidad de la ciudad y las tensiones de los movimientos juveniles. Buena, muy buena.
  • Si prefieres una novela con un sentido del humor ácido y cínico, te recomiendo El hermano del famoso Jack, de Barbara Trapido, una novela de iniciación que aborda temas como el primer amor o las relaciones intergeneracionales.
  • Si quieres leer una de las mejores obras publicadas en 2016, no te pierdas Tú no eres como otras madres, de Angelika Schrobsdorff, la historia de una madre singular que es además un excelente retrato de las transformaciones del periodo de entreguerras y la Segunda Guerra Mundial en Berlín.
  • Si te gusta descubrir rarezas hasta ahora inéditas en castellano, te interesará Nada crece a la luz de la luna, de la noruega Torborg Nedreaas. Una apasionada (y poética) confesión de una mujer que se atreve a desafiar la moral de su tiempo. Canela fina.
  • Si quieres estar al día de los lanzamientos más destacados del año, hazte con En manos de las furias, de Lauren Groff. Esta ambiciosa deconstrucción del matrimonio contemporáneo fue una de las novelas más aclamadas en Estados Unidos en 2015 (¡y la favorita de Obama!). Groff es una excelente escritora.
  • Si te apetece leer a una voz joven y sin pelos en la lengua, te animo a descubrir Este es un libro sobre amor, de Paula Gicovate, un libro íntimo y poético sobre la experiencia del amor de una mujer joven. Además, el texto va acompañado de ilustraciones.
Y si buscas más sugerencias:




12 abril 2016

Libros para regalar este Sant Jordi (Día del Libro 2016)

El 23 de abril no es un día redondo para los lectores empedernidos si no regalamos o nos autorregalamos un libro (o las dos cosas, regalar y autorregalar, ¿por qué no?). No es que necesitemos una excusa para ir a la librería, pero qué le vamos a hacer: es el Día del Libro, se organizan actividades, hay muchos escritores firmando y Barcelona está tan bonita... Sería una descortesía decir no a un libro nuevo. Yo, para daros ideas (que no es que os hagan falta, ya lo sé: todos tenemos laaargas listas de títulos por leer), he preparado unas propuestas. Algunas son sonadas y otras (la mayoría) no tanto; mi intención es confirmar que esa autora de la que tanto se habla en efecto merece la pena y a la vez descubrir obras interesantes que corren el riesgo de pasar desapercibidas. Espero que os gusten, y que me lo contéis.


  • Dos amigas, la saga de Elena Ferrante (por este orden: La amiga estupenda, Un mal nombre, Las deudas del cuerpo y La niña perdida). Escribí largo y tendido sobre estos libros en sus correspondientes reseñas. ¿Qué más puedo decir para convenceros? Ferrante ha conseguido que me convierta en lo más parecido a una fan (con lo que detesto la palabra "fan"): hablo de sus personajes como si fueran de mi familia, releo fragmentos, sigo pensando en su obra meses después de haberla terminado. Es gran literatura accesible para un gran número de lectores. La mejor recomendación que os podéis llevar de este blog. (Y, si ya la habéis leído, echad un vistazo a Qué leer después de Elena Ferrante).
  • Brooklyn, de Colm Tóibín. Este año se ha estrenado en España su adaptación al cine y es una gran ocasión para leer esta estupenda novela, si es que no lo habíais hecho ya. La historia de una joven irlandesa que en los años cincuenta abandona su pueblo para marcharse a Estados Unidos, donde espera tener un futuro mejor. Tóibín escribe con un estilo limpio y sutil, muy accesible.
  • Tú no eres como otras madres, de Angelika Schrobsdorff. La sorpresa de 2016: una biografía novelada de más de quinientas páginas sobre una mujer que se adelantó a su tiempo, vivió con intensidad los años veinte berlineses y más tarde tuvo que aprender a empezar de cero forzada por el Holocausto. Es, además, un espléndido retrato de la primera mitad del siglo XX en Alemania.
  • El hermano del famoso Jack, de Barbara Trapido. Una novela de iniciación ambientada en la Inglaterra de los años setenta que ofrece mucho más de lo que aparenta a simple vista: la protagonista, una chica moderna y descarada, conoce a una peculiar familia que le cambiará la vida. La voz narrativa derrocha frescura y es capaz de desdramatizar incluso en los momentos más dolorosos.
  • Las efímeras, de Pilar Adón. Para mí, uno de los mejores libros publicados en 2015, por una de las voces más interesantes del panorama español. Novela de tintes góticos y atmósfera asfixiante, sobre dos hermanas que viven aisladas en una particular comunidad rural. El miedo, la dominación, la soledad. Una obra exigente, pero que compensa con creces el esfuerzo.
  • Manifiesto incierto, de Frédéric Pajak. Después de deslumbrar con La inmensa soledad, se traduce al castellano la primera parte de este nuevo ensayo gráfico, en el que se centra en la figura de Walter Benjamin para mostrar la influencia de los totalitarismos en nuestra historia reciente. La combinación de ilustraciones, datos biográficos y reflexiones de su cosecha le da un sello singular.
  • Departamento de especulaciones, de Jenny Offill. O cómo convertir las vivencias cotidianas de un matrimonio contemporáneo en literatura. Está contada con un estilo fragmentado y elusivo, que imita la vida, el pensamiento, porque, al fin y al cabo, día tras día nos dividimos en pedacitos para atender todas las actividades que tenemos que hacer (hijos, trabajo, amor, hogar, ocio).
  • La montaña festiva, de Alisa Ganíeva. Una novela que ha pasado (injustamente) desapercibida, por una nueva voz de las letras rusas. Ambientada en Daguestán, donde conviven numerosas etnias y religiones, la autora plantea, a partir de una premisa distópica, cómo el fundamentalismo se va haciendo un hueco en la sociedad y los peligros que esto entraña. Es una lectura perfecta para salir de nuestra zona de confort y descubrir otros contextos culturales y sociales.
  • La niña de oro puro, de Margaret Drabble. Otra novela que merecía más atención. Drabble es una de las grandes novelistas inglesas de la segunda mitad del siglo XX y aquí narra, con una voz irónica y personalísima, la historia de una antropóloga que se quedó embarazada muy joven y tuvo una hija con necesidades especiales. Invita a reflexionar sobre el encaje de lo "diferente" en la sociedad.
  • Léxico familiar, de Natalia Ginzburg. En 2016 se cumplen cien años del nacimiento de esta gran escritora, maestra en la narración de lo cotidiano, de modo que es una buena oportunidad para leerla o releerla. Yo os propongo este libro, las memorias de su familia, pero varias fuentes me aseguran que todo lo de Ginzburg es bueno.
  • La vuelta del torno (Otra vuelta de tuerca), de Henry James. Va de centenarios la cosa: en 2016 también se cumple un siglo de la muerte de Henry James, uno de los escritores anglosajones más importantes de la historia. Esta es su célebre historia de fantasmas, que se ha editado con una nueva traducción; pero, como en el caso anterior, cualquier obra de James será una excelente elección.
Si queréis más recomendaciones:

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails