Es
una verdad universalmente aceptada que la vuelta a la rutina es más llevadera con un libro nuevo. O dos, o tres, o los que hagan falta.
Porque novedades, desde luego, no van a faltar en las librerías. El otoño
promete, y aquí comparto mi selección de títulos más esperados.
Gran
parte de las publicaciones de mi interés proviene de los países anglosajones
(esto no es una novedad). Por ejemplo, Tan
poca vida (Lumen), de Hanya
Yanagihara, una extensa novela sobre la complicidad entre hombres que ha
estado nominada a premios importantes —el Man Booker Prize y el National Book
Award hay que tenerlos en cuenta; nada que ver con los premios que tenemos aquí— y fue
uno de los libros del año pasado en Estados Unidos. O Las chicas (Anagrama), el alabado debut de la joven Emma Cline, que reconstruye un episodio
de las llamadas «chicas Manson» para ahondar en las tensiones propias de la adolescencia.
Otras obras traducidas del inglés que espero con ganas son El camino de los Madigan (Siruela), de la irlandesa Anne Enright, y A contraluz (Libros del Asteroide), de Rachel Cusk, que vienen precedidas de críticas elogiosas.
También
se publica lo último de varias escritoras de renombre: El bosque infinito (Tusquets), de Annie Proulx, una eterna candidata al Nobel que os sonará por
ser la autora del relato que inspiró la película Brokeback Mountain y de diversas obras que tienen como telón de
fondo la naturaleza; Me llamo Lucy Barton
(Duomo), de Elizabeth Strout, quien obtuvo
el Premio Pulitzer con la magnífica Olive Kitteridge; y El corazón es lo último
que se va (Salamandra), la novela más reciente de la prolífica Margaret Atwood. Además, se reedita El intérprete del dolor (Salamandra), el
primer libro de Jhumpa Lahiri, una
compilación de relatos que ganó nada menos que el Pulitzer. Como
colofón, en noviembre llega la publicación, por primera vez en castellano, de
los Cuentos de hadas de Angela Carter (Impedimenta), una obra
que promete ser un regalo fantástico para estas Navidades.
Por
supuesto, hay vida más allá del inglés, empezando por Últimos testigos (Debate), una nueva traducción de la premio Nobel Svetlana Alexiévich, que en esta
ocasión da voz a los niños que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial. En
segundo lugar, tres voces francesas: Memoria
de chica (Cabaret Voltaire), de Annie
Ernaux —de quien ya leí La mujer helada—, Basado en hechos reales
(Anagrama), de Delphine de Vigan, y Vivir (Errata naturae), de Anise Postel-Vinay y Laure Adler, que
recoge el testimonio de una resistente en un campo de concentración. Me interesa asimismo Lo que queda
de nuestras vidas (Siruela), de Zeruya
Shalev, de quien dicen que es «la voz femenina más importante de la
literatura israelí contemporánea». Por otra parte, se publica en castellano Historia de Irene (Seix Barral), de Erri De Luca, una nouvelle profundamente evocadora que ya leí en su edición en
catalán (y que recomiendo). Hablando de italianos, se publica por primera vez
en castellano Maria Zef (Periférica),
de Paola Drigo, una historia rural de mujeres fuertes. Fuera de la narrativa, quiero leer el ensayo Madres arrepentidas (Reservoir Books),
de la socióloga Orna Donath.
Entre
los autores españoles, me llama poderosamente la atención Asamblea ordinaria (Libros del Asteroide), de Julio Fajardo Herrero, por la novela misma (una aproximación a la
crisis) y por el hecho de que la editorial rara vez apuesta por nuevas voces en
español (algo tendrá). Por si fuera poco, vuelven dos autoras que se
van consolidando: por un lado, Lara
Moreno, que me encantó con Por si se va la luz, regresa con Piel de lobo
(Lumen); por el otro, Elvira Navarro,
que hace un par de años consiguió un pequeño éxito con La trabajadora, publica Los
últimos días de Adelaida García Morales (Literatura Random House), una obra
de ficción que reivindica la figura de esta gran escritora. En cuanto a los
autores que ya tienen una larga carrera a sus espaldas, me interesan La mirada de los Mahuad (Lumen), de Berta Vias Mahou, y El amor del revés (Anagrama), de Luisgé Martín.
Y
esto es solo un aperitivo, porque aún me quedan muchas novedades por descubrir
y sé que en cuanto publique la entrada algún pajarillo avispado me hablará de los
libros que se me han pasado por alto. Ahora, contadme: ¿qué novedades tenéis
más ganas de leer?