16 junio 2010

El último chef chino - Nicole Mones

Editorial: Nabla Ediciones
Páginas: 304
ISBN: 9788492461011
Precio: 20€

Sinopsis

En los meses previos a los Juegos Olímpicos de Pekín, Maggie, una crítica culinaria norteamericana de 40 años y viuda desde hace dos, recibe, inesperadamente, una demanda de paternidad interpuesta en China contra su marido que puede significar la pérdida de la mitad de su herencia.

Maggie pide a la revista para la que trabaja unos días libres para viajar a China y solucionar la demanda. La editora aprovecha la oportunidad para encargarle un artículo: el retrato de Sam Liang, un prometedor chef chino que está a punto de abrir un restaurante. Una vez allí, Maggie descubrirá la existencia de un manuscrito donde el abuelo de Sam recopiló todos sus conocimientos sobre Comida Imperial China, El último chef chino, y también que Sam es uno de los diez participantes en un concurso para formar parte del equipo culinario que participará en unos juegos culturales paralelos a los Juegos Olimpicos.

En China, la vida de Maggie dará un vuelco al descubrir secretos importantes del pasado de su marido y al surgir entre ella y Sam algo más que una simple amistad. Maggie encontrará el hogar perdido en el lugar más inesperado.

Impresiones

Decidí acercarme a este libro tras leer Flores de febrero, una deliciosa novela ambientada en la China de los últimos años que recomiendo encarecidamente. Dicha novela me gustó tanto que me quedé con ganas de leer más obras actuales que se desarrollen en este país. El último chef chino cumple este requisito, aunque en esta ocasión el enfoque y la temática son muy diferentes.

Soy una gran amante de las novelas realistas, desde pequeña han sido mis favoritas. El último chef chino es exactamente eso: un libro realista, con acciones creíbles y personajes cercanos. Nicole Mones tiene una gran habilidad para ponerse en el lugar de los protagonistas y transmitirnos todo lo que sienten. Maggie es una mujer fuerte que trata de evadirse de sus problemas mediante el trabajo, aunque su condición de viuda está presente en su día a día. Por su parte, Sam ha crecido en Estados Unidos y tanto en dicho país como en China se siente un extranjero y se encuentra con dificultades para abrirse camino con la cocina. Los dos son personajes complejos, con matices. Al terminar la novela se les coge cariño por lo humanos que resultan.

Me parece un acierto que se alternen dos tramas a la vez: por un lado el tema de la demanda de paternidad, y por otro el concurso culinario donde participa Sam. Las dos líneas argumentales dan mucho de sí y profundizan en varios temas cotidianos y no tan cotidianos. De esta forma se consigue que el interés del lector no decaiga y que al mismo tiempo ninguna de las dos historias se haga pesada. De todas formas, también hay que decir que las dos tramas acaban estando ligadas entre ellas por la cercanía de sus protagonistas.

El acercamiento entre Maggie y Sam me ha parecido muy creíble, no cae en tópicos y se narra de una forma que a mí me transmitió mucha ternura. Se van conociendo poco a poco, nada de amor a primera vista y otros tópicos inverosímiles que se ven tanto en la literatura. Los dos son conscientes de que han conocido a alguien con quien se sienten muy a gusto, pero al mismo tiempo se dicen que son amigos y tienen muy presente que Maggie tiene que regresar a Estados Unidos. Estos detalles hacen que los personajes sean más creíbles, humanos. Sé que insisto mucho con estas palabras, pero eso es lo que me ha transmitido la novela.

El tema de la demanda de paternidad también está muy bien tratado. El marido de Maggie nunca le dijo que le había sido infiel, y ella viaja a China rezando para que la prueba de paternidad dé un resultado negativo. No quiero revelar nada más para no chafaros el libro, pero me ha gustado la evolución de Maggie y la manera en que se van descubriendo todos los hechos relativos a lo que hizo su marido. Además, hay otros personajes implicados en esta trama, y pese a ser secundarios la autora los retrata de tal manera que también sientes interés por ellos y tienes la sensación de conocerlos muy bien. Realmente me he llevado una sorpresa con esta obra, no es un título conocido pero tiene una gran calidad en todos los sentidos.

Con respecto al estilo de la novela, debo decir que está muy bien escrito. Utiliza un lenguaje sencillo, sin figuras retóricas ni excesiva adjetivación, por lo que la lectura resulta muy amena. En cuanto al gancho, no es de las típicas novelas de acción que coges y no puedes soltar, pero aun así captó mi interés desde el principio y no me aburrió en ningún momento.

Una mención aparte merece el tema de la alta gastronomía china. La autora se ha documentado muchísimo y a través de El último chef chino transmite todos esos conocimientos. Lo que más me ha llamado la atención es la la manera en que los chinos conciben la comida. Para nosotros es un simple alimento, pero ellos también la ven como una forma de mejorar el estado de ánimo y tienen en cuenta una gran cantidad de detalles a la hora de cocinar. No les importa únicamente el sabor y la presentación, también dan una gran importancia a la textura. En definitiva, la comida china es todo un mundo a descubrir. Debo reconocer que yo nunca he sido una entusiasta de la comida oriental, y aun así la novela ha conseguido que me entren ganas de probar los platos que se describían.

El único fallo que le encuentro a la novela son los errores ortográficos de la traducción. Normalmente no digo nada de las traducciones, pero lo de este libro clama al cielo y sinceramente creo que tendrían que habérselo mirado más. Las faltas son por ejemplo "así misma" en lugar de "a sí misma", "aún así" en lugar de "aun así" ("aún" sólo lleva tilde cuando equivale a "todavía") y más que ahora no recuerdo. También hay unos cuantos errores tipográficos, como el nombre de la protagonista escrito "Magie". Es una pena que una novela tan buena pierda puntos por este tipo de cosas.

Para terminar, sólo puedo decir que, pese a no darle la puntuación máxima, he disfrutado tanto de la lectura que hasta me da rabia que las otras dos novelas de la autora (Lost in Translation y A Cup of Light) no estén traducidas al castellano. Me ha gustado mucho esta visión de China y su gastronomía, hasta ahora la única novela que había leído relacionada con la comida era Como agua para chocolate, y aun así no tienen nada que ver entre ellas. Os gustará si os gustan los libros realistas, con personajes cercanos y bien construidos, y una excelente narración de los hechos. Lo recomiendo al cien por cien.



Mi valoración: 8,5/10

3 comentarios :

  1. Estoy segura de que me gustará porque estas historias me suelen atrapar.

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  2. otra reseña maravillosa ¡gracias por presentarme libro y autora! me lo apunto en mi libreta.
    Un abrazo,
    Ale.

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  3. @Bibliobulimica. Me alegra que el libro te haya interesado. Espero que puedas disfrutarlo, de verdad que merece la pena.

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